El diario del coronel / Barbas y vello facial
Barbas del ejército británico: El vello facial tras un siglo de prohibición
Última actualización: 25 de septiembre de 2026
¿Pueden los soldados británicos llevar barba ahora? Sí, desde a finales de marzo de 2024, el Ejército británico permite llevar barba tras levantar una prohibición centenaria al respecto. Esta medida se ajusta a las tendencias sociales actuales y tiene como objetivo mejorar el reclutamiento y la moral.
Principales conclusiones
El Ejército británico ha levantado la prohibición de llevar barba que pesaba sobre él desde hace un siglo, con efecto a partir de marzo de 2024, lo que refleja un avance hacia la modernización de las normas de aseo personal.
Se han establecido estrictas normas de aseo para garantizar que las barbas se mantengan profesionales, con directrices específicas sobre la longitud y el mantenimiento para mantener la imagen disciplinada del Ejército.
Se prevé que el cambio de política mejore el reclutamiento y la moral al hacer que el Ejército resulte más atractivo para un grupo demográfico más joven que valora la expresión personal.
Se levanta la prohibición histórica

En una medida histórica, el Ejército británico ha levantado su prohibición de larga data sobre las barbas. Esta decisión, que entrará en vigor a partir de marzo de 2024, pone fin a una tradición centenaria que obligaba a los soldados a ir bien afeitados. La aprobación de este cambio por parte del rey Carlos se produjo tras una exhaustiva revisión de las normas de apariencia del Ejército, lo que refleja un cambio significativo en el enfoque del Ejército respecto al aseo personal. El cambio adapta al Ejército a las normas sociales modernas, en las que el vello facial es cada vez más aceptado e incluso valorado.
El levantamiento de la prohibición de llevar barba no fue una decisión tomada a la ligera. Significa un esfuerzo más amplio por modernizar la imagen del Ejército británico y hacerlo más atractivo para los nuevos reclutas. Dado que el vello facial es cada vez más común entre los hombres jóvenes, este cambio de política es un paso hacia la alineación de las normas militares con las tendencias contemporáneas.
La aprobación real
La aprobación por parte del rey Carlos de la nueva normativa sobre la barba rompe con una tradición militar que se remonta a un siglo. En su calidad de comandante en jefe, el rey tuvo que dar su visto bueno al cambio, y el Ejército lo anunció con su aprobación.
Esto se produjo tras un estudio en el que el Ejército consultó a oficiales y soldados en activo, reservistas y veteranos, quienes se mostraron abrumadoramente a favor de levantar la prohibición.
Reacciones desde las filas
La nueva política sobre la barba ha suscitado reacciones encontradas entre soldados y oficiales. Muchos celebraron el cambio como un paso hacia la modernidad y la expresión personal, mientras que otros se preocuparon por un posible deterioro de la apariencia disciplinada. Algunos miembros del personal describieron las barbas permitidas como de "aspecto desaliñado", lo que plantea dudas sobre el mantenimiento de una apariencia elegante.
Esas opiniones encontradas ponen de manifiesto lo difícil que resulta introducir un cambio de esta envergadura. Si bien la política tiene como objetivo adaptarse a las tendencias actuales y levantar la moral, también debe garantizar que se mantenga la imagen disciplinada y profesional del Ejército británico.
Se han establecido nuevas normas de aseo para responder a estas preocupaciones y garantizar que las barbas se mantienen de alto nivel.
Nuevas normas para el cuidado de la barba

Con la nueva política que permite llevar barba, el ejército británico ha establecido estrictas normas de aseo para garantizar que el vello facial se mantenga pulcro y profesional. Estas normas equilibran la expresión personal con la imagen disciplinada de las fuerzas armadas. Los soldados pueden dejarse crecer la barba, pero deben seguir unas directrices específicas en cuanto a longitud y aseo.
Las nuevas normas de aseo personal especifican que las barbas deben recortarse y mantenerse entre el grado 1 (2,5 mm) y el grado 8 (25,5 mm o una pulgada). Además, las barbas deben recortarse a la altura de los pómulos y el cuello, sin que se permita un crecimiento irregular.
Detalles sobre la autorización estilos de barba y los requisitos de aseo para las barbas permitidas.
Estilos de barba permitidos
La nueva política del ejército británico sólo permite la barba completa, que debe estar bien cuidada y ordenada. Se exige a los soldados que mantengan su vello facial limpio, y se realizan inspecciones periódicas para garantizar el cumplimiento de las normas de aseo. De este modo se garantiza que los soldados puedan expresarse a través de su barba, manteniendo al mismo tiempo un aspecto profesional.
La política permite explícitamente sólo la barba completa y sólo el vello facial, sin permitir el crecimiento parcial o irregular. Esto garantiza la uniformidad en todos los rangos y aborda las preocupaciones sobre una apariencia descuidada. El énfasis en el aseo regular y las inspecciones refleja el compromiso del Ejército de mantener altos estándares de apariencia.
Requisitos de aseo
La nueva política de aseo personal del Ejército británico incluye requisitos detallados para garantizar que las barbas se mantengan adecuadamente y no menoscaben la imagen disciplinada de las fuerzas armadas. Las barbas deben recortarse a la altura de los pómulos y el cuello, y no deben superar los 25,5 mm de longitud. De este modo se garantiza que el vello facial se mantenga cuidado y con un aspecto profesional en todo momento. Para cualquiera que se inicie en este cambio partiendo de un rostro bien afeitado, nuestra guía para dejarse crecer la barba abarca los primeros meses e incluye cómo colocar el escote y las líneas de las mejillas.
Las inspecciones rutinarias garantizarán el cumplimiento de estas normas de aseo personal. El Ejército hace hincapié en que llevar la barba bien cuidada es fundamental para mantener la imagen disciplinada de las Fuerzas Armadas y garantizar que los soldados se presenten de forma profesional. Estas medidas responden a las preocupaciones sobre la posibilidad de que las barbas puedan socavar la política de imagen del Ejército.
Impacto en la contratación y la moral

La decisión de permitir la barba forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar el Ejército británico y hacerlo más atractivo para los nuevos reclutas. Al alinear sus normas de aseo con las tendencias sociales modernas, el Ejército pretende atraer a un grupo demográfico más joven que valora la autoexpresión y las opciones de aseo personal. Se espera que este cambio tenga un impacto positivo en el reclutamiento y mejore la moral de los soldados en activo.
La nueva política refleja el reconocimiento por parte del Ejército de la evolución de las normas sociales y la necesidad de adaptarse para seguir siendo relevante y atractivo para los posibles reclutas.
Impulsar la contratación
Permitir llevar barba podría hacer que el servicio militar resultara más atractivo para aquellas personas que buscan un entorno laboral que respete sus decisiones en materia de aseo personal. El estudio realizado por el Ejército reveló que el personal en activo, los reservistas y los veteranos se mostraban abrumadoramente a favor del cambio, lo que sugiere que la nueva política podría atraer a más reclutas que valoran la libertad de dejarse crecer el vello facial.
La modernización de sus normas de apariencia tiene por objeto atraer a un grupo demográfico más joven que puede haber sido disuadido anteriormente por las estrictas políticas de aseo. Este cambio forma parte de un esfuerzo más amplio por garantizar que el Ejército siga siendo una opción profesional atractiva para los nuevos reclutas.
Mejorar la moral
Se espera que la libertad de dejarse crecer la barba refuerce el sentido de identidad y pertenencia de los soldados. El cambio contó con el respaldo del general Sir Patrick Sanders, entonces jefe del Estado Mayor.
El vello facial, especialmente la barba, ha sido históricamente un símbolo de valor y resistencia, como se vio durante la Guerra de Crimea. Permitir el uso de la barba supone reconocer esa historia y aporta a los soldados un sentido de orgullo e identidad. Se espera que este cambio tenga un impacto positivo en la moral y en la satisfacción general de los soldados.
Contexto histórico: El vello facial en las Fuerzas Armadas

El levantamiento de la prohibición de llevar barba supone un gran cambio en el enfoque del Ejército británico respecto a las normas de aspecto personal. Históricamente, las barbas estaban prohibidas para garantizar el ajuste adecuado de las máscaras antigás, que eran fundamentales para la seguridad durante las operaciones de combate. Este cambio reciente refleja una evolución moderna en las normas de aseo personal y la expresión personal en el ámbito militar.
El vello facial tiene una larga tradición en el ejército británico, y las normas han ido evolucionando para reflejar las actitudes generales de la sociedad.
La guerra de Crimea y las barbas
Durante la guerra de Crimea, el vello facial se convirtió en un símbolo de valentía y resistencia entre los soldados británicos. Las duras condiciones de la campaña llevaron a muchos soldados a dejarse crecer la barba como símbolo de su valentía. resistencia y la fuerza masculina. Las fotografías de los veteranos que regresaban, tomadas para la reina Victoria en 1856 —conocidas como la serie «Héroes de Crimea»—, muestran cuántos de ellos volvieron a casa con barba.
El hecho de volver a permitir las barbas vincula al Ejército actual con esa parte de su historia.
Comparaciones con la Royal Navy y la Royal Air Force
De hecho, el Ejército fue el último de los tres cuerpos en permitir llevar barba. La Armada Real y la Fuerza Aérea Real fueron las primeras en hacerlo, cada una por sus propias razones.
La Marina Real tiene una larga tradición de permitir a los marineros dejarse crecer la barba “completa” con permiso, y la Fuerza Aérea Real empezó a permitir las barbas en 2019, cinco años antes que el Ejército.
Preocupaciones y críticas
La nueva política sobre barbas ha suscitado inquietudes y críticas, sobre todo en relación con la eficacia operativa y las normas de uniformidad. Algunos militares temen que permitir la barba pueda comprometer la imagen tradicional de disciplina y aseo del Ejército.
Eficacia operativa
Una de las principales preocupaciones es que la barba pueda obstaculizar la eficacia de los equipos de protección individual, como las máscaras antigás. En situaciones de alto riesgo, un sellado adecuado es crucial para la seguridad de los soldados, y el vello facial podría interferir con esta funcionalidad.
A pesar de estas preocupaciones, el Ejército ha implantado normas de aseo para garantizar que las barbas se mantengan cuidadas y no comprometan el ajuste del equipo de protección. Los controles periódicos garantizarán el cumplimiento de las normas, abordando los problemas de seguridad y permitiendo al mismo tiempo que los soldados se expresen a través del vello facial.
Mantenimiento de normas uniformes
Una imagen disciplinada y cohesionada es esencial en las fuerzas armadas. Los suboficiales superiores han hecho hincapié en la necesidad de aplicar normas estrictas de aseo personal para garantizar que la nueva política no menoscabe el aspecto profesional del Ejército. Las barbas deben estar bien recortadas y no presentar un crecimiento irregular para mantener la uniformidad.
Las nuevas normas equilibran la expresión personal con la reputación de profesionalidad y elegancia del Ejército. Con la aplicación de estas normas de aseo, el Ejército pretende mantener su imagen disciplinada al tiempo que permite a los soldados la libertad de dejarse crecer la barba.
Figuras destacadas y sus perspectivas

El cambio contó con el apoyo de los altos mandos del Ejército y fue aprobado por el rey en su calidad de comandante en jefe.
General Sir Patrick Sanders
El general Sir Patrick Sanders era jefe del Estado Mayor General, máximo responsable del Ejército, cuando se levantó la prohibición, y el cambio se llevó a cabo con su respaldo.
Suboficiales superiores
Los suboficiales de alto rango también han expresado su apoyo a la nueva normativa sobre la barba, reconociendo su potencial para levantar la moral de los soldados y proporcionar a las tropas un sentido de identidad. Este cambio cultural permite al personal expresar su individualidad sin dejar de mantener la imagen disciplinada del Ejército.
Estos oficiales hacen hincapié en equilibrar la expresión personal con la disciplina militar para garantizar la eficacia operativa y mantener las normas profesionales. La adaptación de las normas de aseo refleja la naturaleza evolutiva de la cultura militar y puede conducir a un entorno más moderno e integrador para los miembros del servicio.
Resumen
El levantamiento de la centenaria prohibición de llevar barba en el ejército británico representa un cambio significativo hacia la modernización y la expresión personal. Aprobado por el Rey Carlos, este cambio refleja un esfuerzo más amplio para alinear las normas militares con las normas sociales contemporáneas. Las nuevas normas de aseo garantizan que las barbas se mantengan cuidadas y profesionales, equilibrando la libertad personal con la imagen disciplinada del Ejército.
Al permitir llevar barba, el Ejército británico pretende atraer a nuevos reclutas y reforzar la moral de los soldados en activo. Este cambio de política reconoce la importancia histórica del vello facial en el ámbito militar y proporciona a las tropas un sentido de identidad y pertenencia. A pesar de algunas preocupaciones sobre la eficacia operativa y el mantenimiento de las normas de uniformidad, los estrictos requisitos de aseo personal y los controles periódicos garantizarán que se mantenga la imagen profesional del Ejército.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el ejército británico ha levantado la prohibición de llevar barba?
El ejército británico levantó su prohibición de la barba para modernizar sus normas y adaptarse mejor a las normas sociales contemporáneas, aumentando así su atractivo para los reclutas potenciales.
¿Cuáles son las nuevas normas de aseo para las barbas en el ejército británico?
Las nuevas normas de aseo personal relativas a la barba en el Ejército Británico exigen que esté bien cuidada, recortada a una longitud comprendida entre el grado 1 (2,5 mm) y el grado 8 (25,5 mm), y recortada a la altura de los pómulos y el cuello. Se llevarán a cabo inspecciones periódicas para garantizar el cumplimiento de estas normas.
¿Cómo afectará la nueva política de barbas a la contratación?
Es probable que la nueva política sobre la barba mejore el reclutamiento al atraer a candidatos más jóvenes que dan prioridad a las opciones de arreglo personal, posicionando así el servicio militar como una opción más moderna e integradora.
¿Cuáles son las preocupaciones acerca de permitir las barbas en el Ejército?
Permitir la barba en el Ejército suscita preocupación por su interferencia con el ajuste de las máscaras antigás y otros equipos de protección personal, así como por el posible impacto en la apariencia disciplinada y profesional del Ejército.
¿Qué importancia histórica tiene el vello facial en el ejército británico?
Históricamente, el vello facial en el ejército británico significa valentía y resistencia, especialmente durante la guerra de Crimea. La política actual refleja este significado al tiempo que se ajusta a las normas sociales contemporáneas.